martes, 20 de junio de 2017

ÁLVAREZ CASCOS, GÜRTEL Y CÓMO EVITAR PILLARSE LOS DEDOS

A estas alturas para aclarar lo sucedido respecto a la trama Gürtel, han empezado a declarar ex altos cargos políticos que pudieron estar al corriente de una posible trama de corrupción en el seno del Partido Popular.
Uno de estos ex altos cargos ha sido Francisco Álvarez Cascos, que fue Secretario General del partido entre los años 1989 y 1999.

Con respecto a esto, lo que aquí se pretende analizar es el contenido verbal de la frase, repetida un par de veces,  “No recuerdo haber recibido personalmente ningún donativo”. Para verificarlo, se puede proceder a visualizar los diferentes vídeos que están en la red o leer las declaraciones recogidas en los diferentes periódicos. Aquí se ha optado por localizar la frase en http://politica.elpais.com/politica/2017/06/19/actualidad/1497872120_441092.html



A partir de la necesidad de valorar el grado de credibilidad de un testimonio o de una declaración, analizar lo que se dice es clave, pues las palabras transmiten una intención y ésta nos servirá para generar una aproximación a si lo que se está diciendo es creíble o no lo es tanto.

Concretamente, la frase “No recuerdo haber recibido personalmente ningún donativo” procede, como todas las frases, de una o varias intenciones por parte del emisor de la misma. 

Lo primero es acercarse a la realidad de los acontecimientos cotidianos. Es este caso, hay que pensar si es posible no recordar el hecho de recibir dinero en un contexto de posible corrupción, teniendo en cuenta lo extraordinario del acontecimiento.

Lo segundo, pensemos en la razón por la que se verbaliza "No recuerdo".
Para situarnos, en nuestra sociedad la mentira está altamente penalizada socialmente. Sin embargo, los fallos de memoria no. De esta manera, no recordar haber recibido donativo alguno exime más al emisor si se demuestra que sí recibió dicho donativo. Contrariamente, afirmar que no se ha recibido donativo alguno, demostrándose que sí se recibió el donativo, es algo muy arriesgado socialmente. Luego, decir que no se recuerda implicaría una intención de no asumir las todas las consecuencias de haber faltado a la verdad.

En relación a lo anterior, como tercer aspecto, el hecho de especificar la frase con el uso de "personalmente" también trae consigo alguna estrategia por parte del emisor. ¿Qué puede implicar esto?

Imaginemos que el dinero que supuestamente se ha entregado no se ha hecho en mano. Es más, imaginemos que el dinero se ubicaba en algún tipo de fondo común donde ciertas personas podían acceder y cogerlo. Está claro que "personalmente" nadie lo ha recibido, aunque sí tengan o hayan tenido el dinero. La función de la forma adverbial personalmente persigue amortiguar, nuevamente, el castigo social por mentir, en el caso de demostrarse lo contrario, además de generar confusión.

Para finalizar, supongamos una situación en la que el personaje diga la verdad. Ante la pregunta de si recibió o no algún tipo de donativo, la respuesta, de no haber recibido dicho dinero, sería algo similar a "No, no he recibido ningún donativo". Por contra, la frase que hemos analizado está construida con excesivos requiebros, teniendo en cuenta de que se compone de 7 palabras, pecando de una alta vaguedad en el mensaje.

Evidentemente, sería necesario contar con toda la transcripción de lo dicho por Álvarez Cascos para acercarnos a una valoración más fiable sobre su credibilidad, pero lo que es evidente es que la intención detrás de la frase es la de no comprometerse en exceso con lo que está diciendo o "no pillarse los dedos", además de generar cierto grado de confusión y vaguedad.



BIBLIOGRAFÍA:

DePaulo, B.M., Lindsay, J.J., Malone, B.E., Muhlenbruck, L., Charlton, K. and Cooper, H. (2003) Cues to deception. Psychology Bulletin 129 (1): 74—118.



Francisco Campos Maya